Domingo 29 Agosto, 2010
De Bancos y monedas
El economista e historiador Mario Rapoport presenta en su libro Las políticas económicas de la Argentina. Una breve historia (Editorial Booket), la compleja manera en que se fue conformando el sistema financiero de nuestro país. Analiza la influencia del modelo agroexportador y la irrupción de los bancos privados que, a partir de 1870, comenzaron a formarse con capitales privados. Y repasa todas las crisis monetarias.
por Redacción Perfil
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DOMINGO 29 AGOSTO, 2010
El sistema bancario en la Argentina tuvo su origen en el Banco de Buenos Aires (o Banco de Descuentos) fundado en 1822. Esta institución, tras una crisis, se transformó en el Banco Nacional que, a su vez, dio lugar, en 1836, a la Casa de Moneda. En 1854, se creó, finalmente, sobre la base de esta última, el Banco de la Provincia de Buenos Aires (denominado hasta 1863 Banco y Casa de Moneda). El carácter efímero de los primeros bancos se debió a las vicisitudes de la vida política y financiera de la región y, en particular, a un emisión de moneda desenfrenada, sin capitales reales que la sustentaran, y que servía para expandir el gasto público y para consolidar intereses económicos que se beneficiaban con el proceso inflacionario.
Desde 1854 el nuevo banco provincial –que, a diferencia de sus antecesores, instituciones mixtas (privadas y estatales), era un establecimiento exclusivamente estatal– desplegó una política crediticia heterodoxa que permitió la multiplicación de los préstamos. Con la difusión de su accionar a través de sucursales en todo el interior de la provincia, desempeñaba, hacia 1880, un papel central en la financiación de las actividades comerciales y agropecuarias, pero la aparición de otros bancos fue restándole la exclusividad que había tenido hasta entonces en materia de depósitos y créditos.
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Los bancos privados comenzaron a crearse desde la década de 1860, y de 1870, cuando se fueron instalando numerosas entidades de capitales extranjeros. Se destacaban el Banco de Londres y Río de la Plata, fundado en 1864 por comerciantes y banqueros ingleses, cuyos créditos se dirigieron especialmente al comercio exterior, manteniendo altos niveles de encaje, y el Banco de Italia y el Río de la Plata, vinculado a la colectividad italiana.
Numerosas casas mercantiles y de comisión de carácter privado, que luego se fueron transformando en bancos asumieron desde un principio la financiación del sector comercial como el Banco Carabassa, el más importante de todos, que funcionó hasta la crisis de 1890.
Durante la presidencia de Sarmiento, en 1872, se creó el Banco Nacional, una asociación de capitales del Estado con otros de origen privado. Abrió sucursales en todas las provincias, actuó como agente financiero del gobierno nacional y contribuyó a la unificación del sistema bancario y monetario, pero caerá con la crisis financiera del ‘90.
Otra institución fundada en 1872, con características más específicas, fue el Banco Hipotecario de la Provincia de Buenos Aires. Como la etapa anterior había sido de relativa iliquidez –se habían expandido la economía y los negocios prácticamente sin emisión desde principios de la década de 1860– un banco de estas características resultó bienvenido por aquellos que tenían acceso al crédito hipotecario con la tierra por garantía, incluyendo a muchos especuladores. Con idénticos propósitos que en el orden provincial, en septiembre de 1885 se creó el Banco Hipotecario Nacional.
Una institución emblemática, que comenzó a funcionar en aquellos años fue Ernesto Tornquist y Compañía. El fundador del grupo, hijo de alemanes, se transformó en importante intermediario de grupos europeos y, a diferencia de otros miembros de las élites dominantes, creó un conglomerado de intereses diversificados en distintas ramas que incluían las finanzas, la explotación agropecuaria, el negocio inmobiliario y las actividades industriales, como TAMET (una empresa metalúrgica pionera) desde 1880. A fines del siglo XIX el grupo comenzó a funcionar como financiera y Tornquist, consejero de distintos gobiernos y amigo de Pellegrini, tuvo una influencia decisiva en la elaboración de la ley de Conversión, en 1899.
Estas nuevas entidades crediticias, la mayoría de escasa solidez económica, originaron una expansión del crédito mayor que la de la circulación monetaria lo que junto al endeudamiento externo, en crecimiento desde 1867, condujeron al estallido de la crisis financiera de 1873, en el marco de la crisis mundial que detuvo, al mismo tiempo, el flujo de capitales europeos. La inconvertibilidad de 1885, la creación del sistema de los bancos garantidos, hacia fines de los años ’80, y la crisis de 1890 pondrán nuevamente en cuestión el sistema bancario, creándose a la salida de la crisis, en 1891, el Banco de la Nación Argentina, desde entonces la principal institución financiera oficial.
A su vez, la salida de la crisis financiera y bancaria que se había iniciado en 1889 y extendido hasta 1893, se produjo de la mano del crecimiento de las exportaciones argentinas, que permitieron generar resultados positivos en el comercio del país, coincidente con un momento de auge del ciclo capitalista a nivel mundial. Este avance exportador representó una importante entrada de oro producto de los saldos comerciales favorables. Si a esto se suman las restricciones a la expansión del circulante impuestas por el comité Rothschild en 1893, tenemos una explicación de la valorización que el peso papel registró frente al peso oro (se necesitaban cada vez menos pesos papel para adquirir cierta cantidad de pesos oro).
Esta valorización perjudicaba al comercio agroexportador, ya que los exportadores recibían oro por sus ventas al exterior que cada vez intercambiaban por menos pesos locales, mientras que sus costos no disminuían (los salarios y arrendamientos estaban fijos en moneda local, y por ende, crecían medidos en oro). Tampoco favorecía a los productores de manufacturas.
El 4 de noviembre de 1899 se sancionó por iniciativa del ministro José María Rosa durante la segunda presidencia de Roca, la Ley de Conversión que fijaba el precio del peso papel e interrumpía la valorización de la moneda nacional. La ley, para cuya sanción fue fundamental el apoyo de Carlos Pellegrini, implicaba que el tipo de cambio se fijaba en un nivel inferior al de 1893. Esto suponía estabilizar el precio de todos los contratos y sobre todo el de los salarios, que se venían recuperando como resultado de la valorización de la moneda nacional desde 1886.
Sin embargo, el balance de pagos se encontró nuevamente en una situación crítica producto de la crisis europea de 1900-03. Las exportaciones se redujeron, pero más importante fue el endurecimiento de las condiciones de los acreedores presididos por Rothschild. Recién en 1903 la Caja de Conversión pudo acumular las suficientes reservas internacionales como para sostener la paridad.
Una vez que se consolidó la Caja, el sistema funcionaba de la siguiente manera: el oro que ingresaba al país a través del balance de pagos afluía directamente a esa entidad que emitía billetes como contrapartida. En realidad el público no llevaba el oro a la Caja sino a los bancos que, o lo retenía aumentando sus reservas (cosa que le permitía expandir sus préstamos) o lo entregaba a la Caja a cambio de billetes. De esta manera se producía una expansión monetaria que acompañaba la expansión de la economía.
La paridad elegida implicaba que los que obtenían sus ingresos en oro, es decir, los exportadores, que colocaban sus productos en el exterior, obtenían una mayor cantidad de pesos locales y, a su vez, el sistema otorgaba la certeza de una paridad cambiaria fija. De este modo, los sectores ligados al sector agropecuario vieron incrementados sus ingresos, siendo los principales beneficiados de la situación, mientras que los bienes de consumo, principalmente importados, se encarecían medidos en moneda nacional. Los sectores que recibían sus ingresos en pesos locales eran, entonces, los que se perjudicaron en el nuevo sistema, sobre todo los trabajadores asalariados, dado que los bienes de consumo eran principalmente importados.
En los primeros años del siglo XX, la maduración del modelo agroexportador impulsó las exportaciones que determinaron balanzas comerciales favorables, pese al incremento en las importaciones propio de la etapa de crecimiento. Así, los superávits del comercio exterior sumados a la afluencia de capitales extranjeros, permitieron a la Caja de Conversión aumentar las reservas de oro y sostener el funcionamiento de la economía en los lineamientos del patrón oro. Esta situación implicó un ingreso neto de oro que permitía solidificar al sistema bancario. Esta etapa fue más larga que las anteriores, dada la base metálica más importante con la que ahora se contaba, que en definitiva permitió concretar el propósito de organización de un sistema monetario y bancario nacionales.
Esta etapa de expansión y apogeo de la economía agroexportadora se sostuvo, en gran medida, merced a la entrada de empréstitos públicos del extranjero. Desde 1897, se verificó un incremento en la entrada de inversiones, que cobró fuerza hacia 1905, iniciándose otro boom de recepción de capitales foráneos, aunque más calmo que aquel de la segunda parte de los años ochenta que había desembocado en la crisis de 1890.
Esta entrada de capitales resultó cada vez más importante a medida que avanzaba la primera década del siglo XX, pero, como contrapartida, generaba una salida considerable en concepto de pagos de intereses y utilidades. Por ejemplo, en 1910, el servicio del capital extranjero, más las remesas de los inmigrantes y los gastos de argentinos en el exterior, produjeron una salida de fondos de cerca de 200 millones de pesos oro. En tanto el superávit comercial solo alcanzaba 9,7 millones de pesos oro. En definitiva, el aumento de las reservas de metálico y el pago de gran parte de esos pasivos se financiaba con nuevos fondos que prestaban los capitalistas europeos.
Las condiciones internacionales eran fundamentales para sostener la paridad de la moneda y un cambio en esas condiciones, con la consecuente reversión del flujo de capitales, podría poner en dificultades al conjunto del sistema monetario. Y esto ocurrió, cuando en 1913 comenzaron a verse tensiones en los mercados financieros y monetarios europeos por los crecientes conflictos previos a la Primera Guerra Mundial, que generaron una reducción en la corriente de capitales hacia el país y desencadenaron otra crisis financiera.
En 1914 el contexto de convulsión internacional creado por el estallido de la Primera Guerra Mundial, que provocó el abandono a escala planetaria del sistema de pagos basado en el patrón oro, sumado a la crisis interna, determinó la suspensión por parte del gobierno argentino del régimen de convertibilidad.
*Economista e historiador. (Fuente www.perfil.com).
domingo, 8 de diciembre de 2019
miércoles, 20 de noviembre de 2019
RED LINK - IDENTIFICACIÓN CON BIOMETRÍA FACIAL
Red Link: presenta la identificación con biometría facial en Valepei
19 de septiembre de 2019
En esta oportunidad, lanza la funcionalidad de login con validación biométrica facial en Valepei, utilizando motores biométricos de última generación, asegurando simpleza en la operatoria junto a las mayores condiciones de seguridad.
Con esta solución, los usuarios de la app podrán elegir la nueva forma de ingreso, utilizando la biometría en reemplazo del uso de la clave.
“Estamos comprometidos en el desarrollo de soluciones innovadoras, seguras y con la mejor experiencia de uso –dice Jorge Larravide, Gerente Comercial de LINK- y el utilizar la tecnología que aporta la biometría permite cumplir con esos objetivos. Este es un camino que comenzamos a recorrer hace un tiempo con la biometría de huella dactilar para Jubilados y Pensionados, luego sumamos las Extracciones con Biometría en Cajeros Automáticos (sin necesidad de utilizar la tarjeta de débito); ahora lanzamos la biometría de reconocimiento facial en nuestra billetera digital”.
Red Link firmó un acuerdo con XELIOS, empresa española líder en sistemas biométricos, para la provisión de soluciones de vanguardia. Entre las soluciones biométricas que lanzará próximamente, se encuentra la utilización de otros tipos de biometría (reconocimiento de voz, reconocimiento de iris, patrón de venas, etc) que se sumaran a las ya implementadas de huella dactilar y reconocimiento facial.
A finales de 2019 Link contará con unos 1.500 cajeros automáticos en los que se accede con biometría de huella dactilar.
El conjunto de estas soluciones de biometría beneficiará a 29 millones de clientes.
Esta tecnología permitirá además a Link brindar innovadoras soluciones a nuevos negocios no bancarios.
domingo, 17 de noviembre de 2019
BANCOS VS. FINTECH
EL 95% DE LOS CONTACTOS CON BANCOS SON ONLINEBancos vs. Fintech: la lucha por los nativos digitales
Los bancos tradicionales están acechados por el surgimiento de las Fintech y las demandas del nuevo consumido. Por eso, decidieron invertir para continuar siendo relevantes: la triple apuesta integra tecnología, cambio de procesos y transformación cultural. Por ejemplo, aprovechan las plataformas de código abierto, y tienen la oportunidad de proporcionar servicios innovadores para sus clientes, como también mantenerse a la vanguardia.
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La pelea entre los bancos y las fintech por los nativos digitales.
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| La disrupción tecnológica conlleva profundos cambios en los hábitos de consumo y en las maneras en que las empresas se relacionan con sus potenciales consumidores. Este fenómeno, de transformación y adaptación constante, fomenta la hipercompetencia entre los tradicionales jugadores de cada industria y crea un espacio para el surgimiento de nuevos actores, muchos más propensos a la innovación y a la satisfacción de las generaciones de clientes más jóvenes. En el sector de la banca comercial minorista, los clientes tienen cada vez mayor contacto con su banco, pero el 95% de las veces lo hacen de manera digital/online. La demanda está centrada en el manejo electrónico de sus cuentas, las transacciones remotas y los pagos móviles; y aquí es donde la industria financiera ha sido desafiada por el auge de las fintech. Estas empresas de finanzas digitales, que ya son más de 1.100 en Latinoamérica, compiten con herramientas de analytics, aplicaciones de customer service que funcionan las 24hs, integración de plataformas, Inteligencia Artificial y Big Data, motivo por el cual llevan la delantera en la generación de estrategias de microtargeting y servicios diferenciales para sus clientes, acelerando la transformación de los bancos hacia un modelo más digital. Para mantenerse competitivos, los sectores bancarios tradicionales no sólo deben revisar sus procesos operativos, sino también pensar críticamente acerca de las capacidades de sus plataformas digitales, introduciendo cambios y modernizándolas. “La innovación no implica la mera adopción de tecnologías de última generación, sino una modificación en los procesos, en la toma de decisiones y en las metodologías de trabajo, donde todos sus colaboradores adquieren un rol cada vez más protagónico. Es decir, se necesita un cambio cultural de fondo en toda la empresa”, explica Jorge Payró, director comercial de Red Hat. Según los especialistas, una real transformación digital comprende, entonces, la implementación y la maduración de un cambio cultural de largo alcance al interior de cada compañía, que permita incrementar la agilidad, la flexibilidad y el espíritu colaborativo entre los equipos. Por este motivo, expertos en tecnología que asesoran a distintos actores del sector bancario, han acuñado el concepto de “Banca Abierta” u “Open Banking”, que se refiere a las compañías de servicios financieros que crean un ecosistema con modelos de liderazgo e innovación abiertos, en la que distintos grupos de colaboradores aportan a un objetivo en común: crear soluciones novedosas, ágiles y escalables que permitan resolver los desafíos tecnológicos actuales. Paralelamente, al aprovechar las plataformas de código abierto, los bancos pueden tener la oportunidad de proporcionar servicios innovadores para sus clientes y mantenerse a la vanguardia, al mismo tiempo que garantizan las normas de cumplimiento y de seguridad. Con el foco en los usuarios, el sector bancario se vuelve abierto, lo que le permite:
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miércoles, 13 de noviembre de 2019
Google busca bancos para entrar en la red financiera
miércoles, 30 de octubre de 2019
SAXO BANK DINAMARCA Y REDES SOCIALES
Damian Bunce asegura que las redes sociales construyen confianza para realizar operaciones,y le abren a las fintech el camino para una mayor expansión
Saxo Bank es una fintech fundada en Dinamarca en 1992, provee, asociada a otros bancos y entidades financieras, servicios digitales para comercializar activos.
La fintech firmó en Argentina una alianza con Portfolio Personal Inversiones (PPI).
El objetivo es operar acciones, opciones, bonos, y futuros en otros mercados.
Durante su estadía en el país, el financista señaló que son las empresas de redes sociales las que permiten construir confianza en los clientes para operar online y las que seguirán abriendo el camino para una expansión mayor de las fintech.
Sobre la consulta si es más fácil crear un banco digital desde cero o digitalizar un banco que ya tiene su historia, el ejecutivo comentó que los históricos bancos generalmente tiene una base de datos heredada que es muy anticuada en el lenguaje de programación. En los últimos años fusionaron todas las bases de datos y armaron un lío, que ahora les hace más dificultoso la tarea para hacer cambios sustanciales. Por eso muchos se están volcando a bancos como Saxo, que es una fintech, para que les provea una estructura nueva y puedan migrar sus clientes a una base sin tener que reconstruir todo el sistema.Sobe el tema de la generación de confianza, Bunce asegura que no son tanto los bancos digitales los que las crean, sino las empresas de redes sociales como Facebook, Google, Vkontakte en Rusia, o WeChat en China. El mundo de las redes sociales hizo más aceptable que las personas compartan información a través de internet, aseguró. Obviamente, agrega, hay también un cambio generacional.
Por ejemplo, citó a su padre, que tiene 70 años, y todavía está más cómodo yendo al banco a hacer una transferencia. Pero cada vez más los mayores que tienen hijos hacen sus transacciones de forma online, ya que ven que funciona y que no toma mucho tiempo. No necesitan proveerles ninguna "seguridad física" para que adopten su servicio, remarcó.
Para el ejecutivo, las razones por las que las fintechs proveen a los grandes bancos soluciones tecnológicas son, primero, que tienen menos costos y, segundo, que pueden hacer escalar el negocio.
Citó el ejemplo de Londres, donde hacen muchos negocios con muchos clientes y, por lo tanto, tienen precios extremadamente bajos en la bolsa. Y son bajos porque manejan grandes volúmenes y así obtienen descuentos, que luego son trasladados a sus socios. Comentó que las fintechs, en general, siempre piensan en tecnología en primer lugar: si se puede solucionar un problema interno con tecnología, se intenta y, sino, luego se contratan personas.
Sobre o mismo piensa que los reguladores permitieron esto a propósito, porque querían hacer que los bancos sean más competitivos. Querían que se vieran forzados a ofrecer los mejores productos, lo cual permite que hoy, en Gran Bretaña, se pueda buscar el mejor depósito de ahorros entre muchos y se pueda mover el dinero sin esfuerzo entre las distintas cuentas. Por otro lado puntualiza que en los próximos años se va a poder abrir una cuenta bancaria en cualquier parte del mundo y transferir el dinero de forma barata y sin esfuerzo.En cuanto a sobre si en el futuro habrá menos barreras para abrir cuentas en cualquier parte del mundo y para operar en distintos mercados, Bunce comentó que si se piensa en la situación actual, en Gran Bretaña tienen banca abierta y en Europa hay por lo general algo similar. Asimismo agregó que esas iniciativas permiten a un consumidor acceder a su cuenta bancaria desde la aplicación de otra compañía.
Por ejemplo, hay aplicaciones en el teléfono que ayudan a administrar el dinero y pueden mostrar en qué se está gastando, al darle autorización para acceder a la cuenta bancaria directamente. También afirmó que eso es una amenaza masiva para los bancos, porque ellos no quieren perder contacto directo con sus clientes. Estas fintechs les proveen opciones que a los usuarios les gustan y, entonces, la cuenta lentamente es separada de los bancos por la tecnología.
Pero falta un largo camino por recorrer antes de que se haga realidad, porque hay que lidiar con problemas muy importantes, como el lavado de dinero y la evasión de impuestos. En su visión, serán las empresas de redes sociales, como Facebook, o Alibaba y TenCent en China, que son empresas gigantes que ofrecen servicios bancarios y no son bancos, las que lideren el camino.
También aseguró que es un momento duro para los bancos tradicionales, porque están bajo mucha amenaza.
Las entidades bancarias señalan que no pagan los mismos impuestos que las fintech, y que eso genera una competencia desigual. Pero para el ejecutivo cada país es distinto, pero obviamente dependerá del poder que haya en cada mercado y cada sector contra el poder del ente regulador. En Gran Bretaña, los consumidores tienen mucho poder, y si un producto es competitivo para los consumidores y las fintechs lo ofrece, se lo permiten.
Bunce comentó que pasó varios años en distintas partes del mundo y los bancos están desesperados tratando de prevenir ser removidos de este proceso y por eso compran fintechs. Los bancos que serán exitosos serán los que más rápido se adapten a los nuevos clientes en diferentes áreas como son préstamos para consumo, hipotecas, seguros, etcétera. En la misma vía aseguró que por eso muchos invierten en comprar estas compañías y así mantener a los clientes, pero que los consumidores actualmente son muy exigentes, quieren las cosas rápido, por teléfono y sin problemas; y que eso se puede obtener de las fintechs.
Los bancos digitales tendrán que ofrecer también estos servicios o van a perder esos consumidores, sobre todo van a perder a las generaciones más jóvenes, puntualizó.
Sobre su visión del contexto actual para realizar inversiones, luego de 10 años de la crisis financiera, comentó que se está en un momento global muy difícil, y que probablemente este sea uno de los mercados más impredecibles desde hace mucho tiempo. Aseguró también que ve que hay mucha volatilidad en divisas y en acciones globales, y que si se piensa en la situación, hay mucha tensión entre Estados Unidos y China y eso tiene implicancias para todos. Observa un movimiento cada vez más firme a tendencias nacionalistas en partes de Europa y también en América.
No descarta también que existe la cuestión del Brexit, que afecta a la Unión Europea. Para él este período es muy incierto, y cuando existe este nivel de incertidumbre es muy importante para los inversores poder acceder a los mercados globales, para ayudar a diversificar el riesgo posible.
No descarta también que existe la cuestión del Brexit, que afecta a la Unión Europea. Para él este período es muy incierto, y cuando existe este nivel de incertidumbre es muy importante para los inversores poder acceder a los mercados globales, para ayudar a diversificar el riesgo posible.
Finalmente comentó que, por ejemplo, si se tienen todas las inversiones en acciones o bonos corporativos británicas, hay buenas probabilidades de que en los próximos períodos el portafolio esté en riesgo y se pueda perder dinero, a causa de la incertidumbre. Es muy importante que los consumidores puedan diversificarse y tener inversiones en China, por ejemplo, o en Estados Unidos. Ahora, por primera vez, se pueden ofrecer de la mano de su compañía, en la Argentina, dándoles a los clientes acceso a mercados globales, lo que aseguró será una ventaja muy competitiva.
lunes, 30 de septiembre de 2019
FACTORING
Se trata de un producto diseñado a medida de cualquier empresario o profesional y, especialmente, de las pequeñas y medianas empresas que. A través de este producto pueden reducir la carga de trabajo del departamento administrativo, subcontratar la contabilidad generada por las ventas y su cobro, así como anticipos sobre el vencimiento de pago de las facturas.
Sus efectos se harán notar rápidamente, ya que mejorará la rentabilidad, capacidad crediticia y la solvencia financiera de tu empresa. Entre otras ventajas de la contratación de este producto se encuentran la información periódica, regular y actualizada de los deudores, la diminución de cargas administrativas o simplifica la contabilidad de la cuenta de clientes. No existe un perfil definido de empresas usuarias de este producto financiero, más bien la delimitación viene proporcionada por el producto vendido y las condiciones de pago.
Este producto, no muy conocido por otra parte, es idóneo para aquellas empresas que desean cubrir el riesgo de insolvencia de sus clientes, así como poder anticipar, en cualquier momento, sus ventas a plazo a través de las entidades que comercializan este producto. Asimismo, su gestión electrónica es cómoda y sencilla, ya que el emisor envía y firma la factura y demás documentos a través de la entidad financiera. Y una vez el deudor ha aceptado la factura esta ya está lista para que se anticipe su importe.
Características
Es una fórmula de financiación y administración, basada en la cesión de facturas: la empresa cede el crédito comercial de sus clientes a una compañía, que se encarga de gestionar su cobro a cambio de una contraprestación consistente en una comisión por los servicios administrativos y unos intereses por la financiación (anticipo del vencimiento de pago de las facturas de sus clientes).
Conviene recordar que en este producto financiero participan tres entidades debidamente diferenciadas que son las siguientes:
Factor: compañía de Factoring o entidad financiera que presta los servicios de este producto.
Cliente: es el titular de los créditos comerciales (facturas) y que contrata el Factoring.
Deudores: compradores de la mercancía o servicios del cliente, en definitiva el vendedor.
Desde la Asociacion Española de Factoring se incide en que “no existe un perfil definido de empresas usuarias de este producto, más bien la delimitación viene dada por el producto vendido y las condiciones de pago. Es decir, todas las empresas pueden ser usuarias de Factoring vendan en el mercado interior o exporten”. Hasta el punto que todos estos servicios, por cuenta de la compañía de Factoring, producen ahorros internos a sus clientes al liberarles de una carga de trabajo enormemente costosa, compleja y generadora de tensiones de todo tipo”.
Servicios de Factoring
Los principales atractivos de este sistema son los servicios asociados, tanto administrativos como financieros, relacionados con las gestiones de cobro de su empresa, y que básicamente son los siguientes:
Clasificación de clientes: el servicio incluye tanto la labor de estudio y análisis de los clientes, como la decisión de los límites de crédito que se deben asignar a cada uno de ellos.
Administra las cuentas a cobrar: administración y seguimiento integral de las facturas cedidas a la compañía de Factoring, informándole periódicamente, de las incidencias en el cobro de cada factura y del estado de las cuentas a cobrar de cada uno de los deudores.
Gestión de recobro e impagados: se trata de la gestión inicial necesaria para conocer las causas del incumplimiento del pago para su posible solución.
Financiación: servicio adicional, solamente en el caso de que el titular lo solicite, y que gracias a su flexibilidad, permite al usuario disponer anticipadamente de los importes de las facturas cedidas, en el momento y cuantía que su tesorería requiera.
Cobertura del riesgo de insolvencia de los deudores: cobertura hasta el 100% del importe de las facturas cedidas a la compañía de Factoring pendientes de cobro, hasta el límite asignado a cada deudor. Se trata también de un servicio adicional, a petición del cliente.
Ventajas del producto
Esta alternativa financiero-administrativa ofrece una serie de beneficios a quien lo contrata como son las que se exponen a continuación. No solamente desde la perspectiva contable, sino también administrativas, y en muchos casos en la gestión de la empresa. Y que será muy interesante que los conozcas por si en algún momento te ves obligado a contratarlo.
- Disminuye la carga administrativa y racionaliza los procesos operativos.
- Rebaja el trabajo burocrático, lo que contribuye notablemente a una reducción de gastos administrativos, de personal y comunicación.
- Simplifica la contabilidad de la cuenta de clientes, aumentando la eficacia de la gestión de cobros.
- Proporciona información periódica, regular y actualizada de los deudores.
- Convierte las operaciones de ventas a crédito en ventas al contado.
- Evita el riesgo de fallidos por insolvencias.
- Proporciona a la estructura financiera de la empresa de una mayor solidez.
- Permite una planificación de la tesorería que optimice los flujos de caja.
- Amplía la capacidad de financiación y también mejora los ratios de endeudamiento.
- Desde un punto de vista comercial, mejora la posición de la empresa frente a la competencia y los clientes, permitiéndole ampliar su mercado.
Modalidades de este producto
Existen distintas modalidades de Factoring, según los servicios que precises, o del deudor de que se trate. Entre ellas se encuentran las siguientes:
Factoring sin recurso, esta modalidad ofrece financiación, asumiendo la compañía de Factoring el riesgo de insolvencia de los deudores. Evidentemente, las tarifas en esta modalidad son mucho más elevadas.
Factoring con recurso, en el que el vendedor soporta el riesgo de insolvencia, ya que la compañía de Factoring no responde ante el impago por parte del deudor. Esta modalidad se ditingue porque no implica necesariamente financiación.
Factoring de exportación, cuando se trata de operaciones realizadas en con deudores residentes en el exterior. Es especialmente ventajoso para las empresas y pymes exportadoras y que carecen de una gran infraestructura, dado que implica una subcontratación de servicios. Con el Factoring, la exportación se convierte casi en una compraventa nacional, ya que lo único que debe hacerse es enviar las mercancías, y del resto se encarga la compañía de Factoring.
En este tipo de operación económica, normalmente no se efectúa anticipo cuando los bienes son productos perecederos.
El contrato de estas operaciones
El proceso de asignación y contratación es muy sencillo y sin complejidades siguiendo el proceso adecuado por parte de las personas o pymes que deciden contratar este producto financiero. El primer paso es contactar con una entidad financiera que lo comercialice o una compañía de Factoring, para definir los términos de la operación más adecuados a las necesidades de cada cliente y el coste de la misma.
Para ello, además de los datos de identificación de la empresa, el interesado deberá de facilitar los relativos a su actividad y los correspondientes a los clientes que desea incluir en el contrato. Por tanto deberá reflejar los siguientes datos: importe de ventas previstas, número de facturas por mes, forma de cobro (letra, pagaré, transferencia, etc.) y plazo medio de cobro. Servirán de base para evaluar el coste de la operación por la compañía, y de esta forma, poder realizar una oferta de condiciones al cliente.
Paralelamente, este tipo de empresas tan especializadas estudia la solvencia de los deudores para evaluar posteriormente la cartera de documentos a negociar. Mediante el contrato se produce un cambio en la titularidad de los créditos, por lo que se establecen unos requerimientos necesarios antes de poder establecer esta clase de contrato:
- Que exista factura o documento a cobrar por la venta.
- Que las facturas provengan de una venta lícita.
- Que dichas ventas hayan sido realizadas a crédito.
Después de la firma del pertinente contrato, deberá enviarse a los deudores una carta, comunicándoles que ha suscrito un contrato con este tipo de producto. Por lo que a partir de esa fecha, el pago de las facturas deberán efectuarlo directamente a dicha compañía.
Coste del Factoring
Los servicios ofrecidos por este producto financiero suponen un coste o precio que ha de satisfacer a los usuarios de dichos servicios. El coste está formado fundamentalmente por dos elementos que lo determinan. Por un lado, la tarifa del factoraje, por los servicios administrativos que realice la compañía de Factoring, que oscila en función del plazo de cobro de las facturas.
Y por otro, el tipo de interés, que se aplicará cuando se acoja a la modalidad que incorpora el anticipo de fondos. No obstante, el coste varía en función de la situación de los mercados (en base al Euribor a 3 meses más el diferencial; la revisión del tipo de interés final es mensual) y del riesgo que asuma la empresa que comercializa este producto financiero.
Beneficios comerciales
Entre los beneficios de tipo comercial que conlleva la práctica de esta operativa financiera, en opinión de la Asociación Española de Factoring, se encuentran los siguientes aspectos que pueden ayudar al profesional o pequeño y mediano empresario:- Mejora notablemente la gestión de venta y facilita acciones comerciales más efectivas.
- Permite a la red comercial centrarse en su trabajo sin realizar gestiones de cobro.
- Permite una mejor evaluación de los clientes y un seguimiento de los mismos.
- Reduce gastos y tiempo en la elaboración de informes de carácter comercial.
- Contribuye a la correcta y efectiva toma de decisiones.
- Mejora la posición de la empresa frente a la competencia y a los clientes.
- Contribuye de forma importante a la introducción y apertura de nuevos mercados.
- Y, finalmente, sirve para consolidar y aumentar la clientela.
domingo, 29 de septiembre de 2019
DERECHOS DEL CONSUMIDOR Clientes vs. bancos: el día que David derrotó a Goliat en Bahía
El 18 de marzo de 2014, Mariana fue al banco Credicoop a depositar 4.743 pesos en la cuenta de un hombre con el cual mantenía una deuda.
Como las cajas “explotaban” de gente, personal de la entidad le aconsejó usar la vía del cajero automático y aceptó.
Debido a la restricción del momento, tuvo que hacer dos operaciones. Primero depositó 743 pesos y después los 4.000 restantes. Por las dos transacciones recibió los tickets comprobantes: 7172-02 y 7173-02.
Días después comenzó el calvario para Mariana. El acreedor se comunicó con ella y le dijo que solo había recibido el pago de los 743 pesos. Y le emitió un resumen de cuenta a modo de prueba.
Fue al banco. Una y mil veces. Hizo el reclamo de manera personal y por vía digital, pero solo obtuvo evasivas.
Le dijeron que al hacer el recuento diario el sobre no estaba, aunque ella tenía la constancia del ticket, que solo se emite luego de un depósito.

“No podemos dar curso favorable a su reclamo”, fue la respuesta lacónica que la dirección de Calidad de Servicio del banco le dio por la vía electrónica.
“Desde un primer momento me trataron con desprecio y falta de información”, reconoció.
El malestar creció porque la incertidumbre la colocó en una situación dudosa, al punto que llegó a discutir con su acreedor por la desconfianza sobre el destino del dinero.
Mariana recurrió a la OMIC y mantuvo dos audiencias de conciliación con las autoridades de la entidad financiera, pidió el registro fílmico de las cámaras del banco, pero no llegaron a un acuerdo.
Superó sus expectativas
Desesperanzada, impotente y angustiada, se lanzó al espinoso camino judicial y así, después de 5 años de largo peregrinar, obtuvo una sentencia definitiva a su favor. Superior a la expectativa de los 64 mil pesos que ella había reclamado en origen.
El caso llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que hace algunos días -con los votos de Ricardo Lorenzetti, Elena Higthon de Nolasco y Horacio Rosatti- rechazó el último recurso extraordinario (de queja) presentado por el abogado Carlos César Massolo, apoderado del Credicoop.
Antes hubo sentencia condenatoria del Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 2, de la Sala I de la Cámara (ampliada) y la ratificación de la Suprema Corte provincial, que rechazó apelaciones de la parte demandada.
Mariana es M.A.C. No se la identifica por razones de seguridad.
Deberá cobrar no solo los 4 mil pesos del daño emergente, sino 20 mil más por daño moral y otros 270 mil por daño punitivo. Todo más los intereses.
Se supone que el monto global oscilará los 800 mil pesos.
El concepto de daño punitivo se incorporó hace 11 años en la Ley de Defensa del Consumidor (24.240).
Tiene por objetivo fijarle al infractor una multa civil para tratar de disuadirlo, a fin de que no vuelva a cometer infracciones o abusos contra los consumidores.
Es decir que indirectamente se busca beneficiar a otros usuarios que están/estuvieron en situaciones análogas a la de Mariana.
Seguramente son muchos.
"Negligencia cercana al dolo"
La Cámara Civil local, al fundamentar este fallo en 2016, fue crítica con la conducta de muchos bancos por la posición dominante frente a los consumidores.
“Estamos ante una actitud ciertamente reprochable”, advirtió el juez Abelardo Pilotti, con la adhesión de sus colegas Leopoldo Peralta Mariscal y Guillermo Ribichini.

Consideró que para los bancos la postura del cliente “carece de importancia” porque sus cuantiosos recursos no los genera individualmente sino con “los miles o decenes de miles de ellos en conjunto”.
“De lo que se trata es de facturar más, de tener más clientes, de proveer más servicios, de otorgar más tarjetas de crédito, más cuentas corrientes, etc.”, sostuvo.
También afirmó Pilotti que achican los costos operativos a través de las terminales de autoservicio aunque, frente a una eventual falla, “no responden debidamente”.
Esa situación -agregó- obliga al consumidor -como en este caso- a vagar por “todas las instancias imaginables” hasta no quedarle otro remedio que recurrir a la justicia para reconocer sus derechos.
“Esas actitudes pueden no ser casuales y solo pueden aventarse en el futuro (y este es el fin primordial del “daño punitivo”) con sumas en concepto de multa civil que disuadan al infractor de la alternativa de reincidir”, reafirmó el magistrado, para el que la gran negligencia del banco está “cercana al dolo”.
El cálculo de los daños
Más allá de los 4 mil pesos que perdió -resarcidos a través del daño emergente- la Cámara dimensionó el daño moral a partir de la falta de una respuesta eficaz y rápida a la usuaria.
“Está suficientemente justificado, dada la cantidad de circunstancias adversas que tuvo que atravesar”, se explicó.
Actos de ese tipo provocan “una mella en la persona”.
“A ello se suma la impotencia que genera sentirse forzado a transitar múltiples e infructuosos caminos por el errático comportamiento de quien debió subsanar con prontitud el error cometido, hasta tener que acudir como última alternativa a la vía judicial, todo lo cual excede notoriamente las inquietudes propias y corrientes del mundo de los negocios”, ampliaron.
Si bien no hubo pruebas sobre el nivel de vida de Mariana, la justicia dio por acreditado que es una mujer de mediana edad y de clase media.

Juzgaron, en ese marco, que un fin de semana largo de vacaciones -con servicios de buen nivel en algún punto turístico tradicional del país y acompañada por una persona de su afecto- o la compra de un televisor -equivalente a 20 mil pesos- podrían compensar la afectación en ese rubro.
Sobre el daño punitivo, aludieron a la existencia de “microdaños” (sumando cada uno de los consumidores perjudicados resultan jugosas “ganancias ilícitas” al proveedor).
“Toda conducta que violente desdeñosamente el derecho del consumidor o usuario es pasible de la aplicación de los daños punitivos”, afirmaron.
"No es común que lleguen a la Corte"
El doctor Claudio Daniel Boada, director de La Unión de Usuarios y Consumidores y con 25 años de experiencia en la defensa de los derechos sociales, reconoció que "no son comunes" las acciones judiciales individuales contra los bancos y "tampoco es lo más común que llegue a la Corte".
"Sí llegan las acciones colectivas, pero que tienen otro contenido, por prácticas ilegales o abusivas, contrarias a los contratos, como seguros compulsivos", sostuvo.
En "porcentajes muy altos" intervienen las organizaciones consumeristas por reclamos contra entidades financieras por trámites o tarjetas de crédito.
El ránking histórico lo completan internet, telefonía celular, prepagas y garantías de electrodomésticos.

"En estos últimos 3 años de crisis, tanto las tarifas como los servicios públicos han dominado al resto", dijo Boada.
Sobre el caso de Bahía, el director de la ONG reconoció que el Credicoop es de los bancos con menor índice de judicialización, en contrapartida al Galicia o Santander Río, por ejemplo.
Destacó como importante la imposición cada vez más frecuente del daño punitivo, especialmente en los juzgados del interior del país.
"Está creciendo su uso como una valoración adicional del daño y es importante, porque hay una especulación de ciertos sectores empresarios a los que les es más rentable cubrir el daño y seguir con la práctica. Esta posibilidad de aplicar una sanción más fuerte es positiva para el consumidor", explicó.
Entre el 80% y 90% termina en conciliación
La titular de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) también confirmó que no es usual que lleguen a la máxima instancia judicial causas como la que inició la bahiense.
"Normalmente el banco lo soluciona en el primer reclamo. Arreglan en la instancia administrativa, en la audiencia de conciliación, que es nuestro punto fuerte. El acuerdo es del orden del 80% al 90%", sostuvo Mercedes Patiño.
La OMIC recibe muchos reclamos como el de Mariana, aunque el alcance sancionatorio está limitado.

"Podemos pedir que devuelvan un dinero por daño directo, pero no por daños moral o punitivo, eso ya depende de la instancia judicial, con medios de prueba. Sí podemos aconsejar una multa al banco por incumplir la ley del consumidor y es el juez de faltas quien resuelve.
Siempre le explicamos a la gente que al mismo tiempo puede plantear la vía judicial.
La oficina que conduce Patiño presentó un proyecto de ordenanza para controlar el trato digno a usuarios en bancos y otras instituciones y comercios, como supermercados.
Por último informó que hace algunos días la OMIC concilió entre un banco y una cliente y logró que la entidad amplíe su capacidad de butacas y turnos. Fue por la denuncia de una mujer que había estado 3 horas de pie, en una hilera, para ser atendida.
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